Compliance: ¿qué es y cuáles son sus beneficios?
El compliance es un conjunto de procedimientos y buenas prácticas que las empresas ponen en marcha para asegurarse de que cumplen con la legislación vigente y evitan incurrir en responsabilidades legales.
Más allá de un simple “cumplimiento normativo”, el compliance se ha convertido en una herramienta estratégica para prevenir riesgos, garantizar la transparencia y reforzar la confianza tanto de clientes como de socios comerciales.
Dentro de sus diferentes ramas, el compliance penal cobra especial relevancia, ya que permite a las organizaciones prevenir la comisión de delitos en el ámbito empresarial. En este contexto, contar con el asesoramiento de un profesional especializado es fundamental.
Un abogado penalista en Barcelona puede ayudar a diseñar e implementar programas de compliance penal efectivos, adaptados a las necesidades de cada compañía, evitando así posibles sanciones y protegiendo la reputación corporativa.
Del Coso Abogados brinda asesoramiento y representación legal en casos relacionados con el ámbito penal. Nuestra labor se centra en la defensa de los derechos de nuestros clientes que se enfrentan acusaciones a criminales. Disponemos de un profundo conocimiento del sistema judicial penal.
¿Qué es el compliance?
El compliance hace referencia a los sistemas implementados por las empresas para asegurarse de que todas sus actividades se ajustan a la legalidad vigente. Su finalidad principal es prevenir, detectar y gestionar cualquier tipo de infracción que pueda surgir en el desarrollo de la actividad empresarial.
El término proviene del inglés to comply, que significa “cumplir”. En el ámbito jurídico y corporativo suele traducirse como “cumplimiento normativo”, ya que engloba el conjunto de procedimientos y controles internos que permiten a una organización garantizar que sus actuaciones respetan la normativa aplicable.
Ahora bien, ¿dónde se regula el compliance?
En sentido estricto, no existe una regulación única y específica sobre compliance en el ordenamiento jurídico. Sin embargo, se reconocen algunas referencias normativas importantes:
- ISO 19600: se trata de una norma internacional que ofrece una guía sobre la gestión de los sistemas de compliance. Aunque no es de obligado cumplimiento, establece estándares de buenas prácticas que sirven como referencia para las empresas.
- Modelos específicos de compliance: más allá del modelo genérico, existen modelos diseñados para ámbitos concretos (penal, tributario, prevención de riesgos laborales, etc.). Algunos de estos sí cuentan con su propia regulación.
- Compliance penal: en España, la regulación más clara se encuentra en el artículo 31 bis del Código Penal, que establece la responsabilidad penal de las personas jurídicas y abre la puerta a la implementación de programas de compliance como herramienta de prevención.
En definitiva, el compliance se ha convertido en un elemento esencial para las empresas, ya que no solo ayuda a evitar sanciones y responsabilidades legales, sino que también refuerza la cultura ética y de transparencia dentro de la organización.
Tipos de compliance
El concepto de compliance es amplio y puede aplicarse a diferentes áreas de la actividad empresarial. Para entenderlo mejor, se suele dividir entre el modelo genérico de compliance y los modelos específicos de compliance, cada uno con funciones y objetivos particulares.
Compliance genérico
El modelo genérico está basado en la norma internacional ISO 19600, que funciona como una guía de referencia para la implantación de sistemas de gestión de cumplimiento normativo. No es una norma certificable, pero sí proporciona estándares y buenas prácticas que sirven para que cualquier organización, independientemente de su tamaño o sector, pueda diseñar un programa de compliance adaptado a sus riesgos y necesidades.
Este modelo actúa como una base sobre la que construir sistemas de cumplimiento en áreas más concretas, que son los llamados modelos específicos de compliance.
Compliance penal
El compliance penal es uno de los más relevantes y conocidos, ya que busca garantizar que la empresa cumple con la normativa en materia penal y, sobre todo, prevenir la comisión de delitos dentro de la organización. En España, el artículo 31 bis del Código Penal reconoce la responsabilidad penal de las personas jurídicas, lo que significa que una empresa puede ser sancionada si no cuenta con mecanismos adecuados de prevención y un delito se comete en su seno.
Disponer de un buen programa de compliance penal no solo reduce el riesgo de sanciones económicas o reputacionales, sino que también puede servir como atenuante o eximente de responsabilidad penal si la empresa demuestra que había adoptado todas las medidas necesarias para evitar el delito.
Compliance tributario
El compliance tributario está orientado al cumplimiento de las obligaciones fiscales de la empresa. Incluye la correcta liquidación de impuestos, la presentación puntual de declaraciones tributarias y la adopción de medidas para prevenir irregularidades o posibles sanciones por parte de la Administración. Además, fomenta la transparencia en las relaciones entre las compañías y la Agencia Tributaria.
Compliance laboral
El compliance laboral se centra en asegurar que la empresa cumple con todas las normativas vinculadas al ámbito de las relaciones laborales. Esto abarca desde el respeto a los derechos de los trabajadores hasta la implementación de protocolos internos contra el acoso laboral, la igualdad de oportunidades o el cumplimiento de convenios colectivos.
Un programa de compliance laboral bien diseñado no solo protege a la empresa frente a sanciones por incumplimientos en materia laboral, sino que también contribuye a mejorar el clima de trabajo, la motivación de los empleados y la reputación corporativa.
Compliance en prevención de riesgos laborales
Aunque relacionado con el ámbito laboral, este tipo de compliance tiene un enfoque específico: garantizar que la empresa adopta las medidas necesarias para proteger la seguridad y salud de sus trabajadores. Supone la implantación de protocolos de prevención de accidentes, planes de emergencia y la formación adecuada de los empleados en materia de riesgos laborales.
Compliance en protección de datos
En un entorno donde la digitalización y el uso masivo de información son una constante, el compliance en protección de datos es esencial. Se trata de garantizar que la empresa cumple con la normativa sobre privacidad, como el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) en Europa. Esto implica establecer medidas para proteger la información personal de clientes, proveedores y empleados, evitando sanciones y pérdidas de confianza.
Compliance anticorrupción
El compliance anticorrupción está diseñado para prevenir delitos de carácter económico, como el soborno, el fraude o el blanqueo de capitales. Aunque puede considerarse un subtipo del compliance penal, se centra específicamente en evitar prácticas corruptas que dañen la transparencia y la integridad empresarial.
Compliance medioambiental
Cada vez más compañías incorporan el compliance medioambiental dentro de su estrategia, no solo para evitar delitos relacionados con el medio ambiente, sino también para demostrar su compromiso con la sostenibilidad. Este modelo incluye la supervisión de las actividades que puedan afectar al entorno, el cumplimiento de normativas ecológicas y la adopción de políticas de responsabilidad social corporativa.
¿Cuándo se necesita un abogado compliance?
El abogado compliance desempeña un papel clave en el diseño, implementación y supervisión de programas de cumplimiento normativo dentro de una empresa. No todas las organizaciones requieren el mismo nivel de especialización, pero existen situaciones en las que contar con este perfil profesional resulta no solo recomendable, sino imprescindible.
- Cuando la empresa asume riesgos legales significativos
Las compañías que operan en sectores regulados (financiero, sanitario, energético, tecnológico, etc.) están sujetas a un entramado normativo complejo. En estos casos, un abogado compliance ayuda a interpretar la legislación aplicable, identificar riesgos y establecer protocolos para reducir la posibilidad de sanciones o responsabilidades legales.
- En la implantación de programas de compliance penal
Desde la reforma del artículo 31 bis del Código Penal, las empresas pueden ser penalmente responsables de los delitos cometidos por sus directivos o empleados. En este contexto, contar con un abogado especializado es esencial para diseñar un programa de compliance penal que cumpla con los requisitos legales y pueda servir como atenuante o eximente de responsabilidad en caso de procedimiento judicial.
- Al detectar incumplimientos o irregularidades internas
Si dentro de la organización surgen indicios de infracciones tributarias, laborales o de protección de datos, la intervención de un abogado compliance es necesaria para investigar los hechos, proponer medidas correctivas y establecer controles adicionales que eviten que la situación se repita.
- En procesos de expansión o internacionalización
Cuando una empresa decide crecer hacia nuevos mercados, debe adaptarse a las normativas locales de cada país. Un abogado compliance asesora en la adecuación de políticas internas, contratos y procedimientos a los marcos regulatorios internacionales, reduciendo riesgos legales y reputacionales.
- Al diseñar protocolos internos y formación
Un abogado compliance también resulta clave en la prevención, mediante la creación de códigos éticos, protocolos internos y programas de formación para empleados y directivos. Estos elementos son indispensables para consolidar una cultura empresarial basada en la transparencia y el respeto a la legalidad.
En definitiva, se necesita un abogado compliance siempre que la empresa quiera reforzar su seguridad jurídica, prevenir sanciones y demostrar un compromiso firme con la legalidad y la ética empresarial. Su intervención no solo protege frente a posibles responsabilidades legales, sino que también aporta valor estratégico y reputacional a la organización.
Beneficios de contar con un abogado compliance
Un abogado compliance ayuda a las empresas a prevenir riesgos legales y garantizar el cumplimiento normativo. Entre sus principales beneficios destacan:
- Evitar sanciones y responsabilidades gracias a programas de prevención eficaces, especialmente en el ámbito del compliance penal.
- Asesoramiento especializado y actualizado, adaptando la normativa a cada negocio.
- Refuerzo de la reputación corporativa, transmitiendo confianza y transparencia.
- Optimización de procesos internos mediante protocolos y códigos éticos.
- Protección en materia laboral y reputacional, asegurando el cumplimiento de derechos de los trabajadores y normativa de prevención.
- Aporte estratégico a largo plazo, anticipando riesgos y facilitando un crecimiento seguro.
En definitiva, contar con un abogado compliance no solo protege a la empresa, sino que también fortalece su sostenibilidad y credibilidad en el mercado.